Esta es la animación que ganó en el CROMA
Luis Felipe Hernández nos pasó el tip para mostrarles “Martyris” el cortometraje con el que ganó el Primer Concurso Internacional CROMA de Animación y Efectos Visuales. Sean de los primeros de verlo en internet.
Podrás ver “Martyris” dando clic a este enlace
¿”Martyris” es exclusivamente stop-motion?
Solo tiene stop-motion y algunas cositas de 3D, pero la idea es que lo que estaba en 3D no se viera tanto para que igualara el estilo del stop-motion. Hay una parte donde la mariposa es 3D y le quitamos cuadros del render para que no fuera tan perfecto; hacerlo imperfecto para que pareciera como las cosas en stop-motion, que no es hiperrealismo.
En “Martyris” solo hicimos cosas donde nos podría alivianar mucho la chamba, por ejemplo, en la mariposa. Animar la mariposa volando necesitas un soporte que vaya moviendo la mariposa, pero te genera muchas sombras y es un problema borrarlo. En 3D es mucho más sencillo, pero a lo que le huímos es la estética mucho más sintética. Estamos enamorados del stop-motion, porque frente a la cámara ya hay texturas, ya hay sombras. Sí hay CGI pero son sutiles, la idea es que no se note.
¿Qué influencias se puede decir que tiene “Martyris”?
Más que una influencia creo que tiene que ver con el estilo. No es una animación cartoon, multicolor, con los personajes sonrientes. Creo que éste va por su camino propio. Es animación que no está sujeta a un público infantil. Es cine independiente antes que animación. Si tratara de hacer esto comercial, sería muy difícil porque nadie se arriesga. El tema del corto es una persona jugando con la ciencia, cuando sus orígenes son religiosos.
Contar historias es una habilidad diferente a animar. ¿Cómo hiciste para tener las dos técnicas?
No es mi primer proyecto. No hay una formulita para llegar a una buena elaboración de la historia. En mi caso a la narrativa tradicional cinematográfica no le hago mucho caso. Mis proyectos hablan más a través de la textura y las sensaciones que pueden transmitir mis personajes. No hay diálogo. Me siento más cercano a la poesía que a la novel. Más al videoarte que al cine.
En 3D son pocos cortos que son buenos. En el Croma había uno genial de una palomita que queda atrapada en una telaraña. Ese es bellísimo. Es un 3D impecable, con bases muy sólidas del lenguaje audiovisual. Es lo que hace Pixar. Tiene a su disposición toda la tecnología del mundo, pero no se engolosinan. Pasa mucho con los animadores 3D que cuando se enteran que la cámara se puede enganchar a cualquier línea, la andan mueve y mueve, con efectos “matrix”. Esos ejercicios también los veo chingónes, pero muchos animadores bueno que no necesariamente sea su virtud contar historias y hay escritores frustrados que nadie les produce sus historias y son muy buenas historias. Esa mancuerna en la animación en México hace falta muchísimo, porque no nos conocemos entre nosotros.
¿Qué nuevos proyectos tienes en puerta?
Un corto de una mujer bruja. Estamos mezclando técnicas, stop-motion con acción viva (live action). La actriz tiene unos pequeños ayudantes que son personajes de animación con los que hace sus rituales. Tratamos de hacerlo de manera tradicional, que sean efectos visuales frente a la cámara o simplemente con la edición. Por ejemplo, pegar una actriz y un personaje en stop-motion sin necesidad de que tengamos que unirlos con otros procesos. La idea es hacerlo frente a la cámara con poca post-producción.
¿Qué le recomendarías a alguien que quiere meterse al mundo del stop-motion?
Ser autodidáctica es la gran ventaja. Y también es desventaja. El animador siempre ha sido director de escenografía, actor, editor, todo en uno. La gran ventaja es que puede hacer todos sus proyectos en su cuarto. Te consigues una cámara, una compu y en tu cuarto empiezas a hacer cosas. Prueba y error. Clavarse en el medio para ir viendo otros trabajos con proyectos similares y apoyarse con la gente que también hace animación. Por ejemplo, en “Martyris” hay una secuencia muy compleja cuando el protagonista camina sobre la oruga. Era una oruga como de un metro y el set era como de dos tres metros. Eso no podría hacerlo sin ayuda de otras personas.


