Algunos consejos sobre cómo liberar espacio en disco en tu Mac.

Gilberto Ruiz Rojina

Por: Gilberto Ruiz Rojina

     

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¿Cómo me quedé sin espacio libre en el disco tan rápido? ¿Qué está ocupando todo ese espacio y cómo puedo liberar más?

Estas dos preguntas no sólo surgen de la experiencia propia, sino de algo que escuché en el área de soporte técnico de una tienda de Apple en México. Un señor ya entrado en años, le preguntaba furioso al encargado el por qué si él sólo tenía 50 GB de archivo personales, se había quedado sin espacio de almacenamiento en su nueva MacBook Air con 128GB de capacidad.

La respuesta a este problema e incógnita se encuentra siguiendo algunos pasos y teniendo paciencia, algo de lo que carecía el quejoso, además de que la persona de soporte parecía no tener mucha idea de cómo abordar el asunto. Lo primero, antes de saber cómo liberar espacio en el disco, es saber qué está ocupando tanto espacio.

Para determinar qué es lo que está ocupando espacio en el disco, debemos entender algunos conceptos básicos de la forma en que Apple organiza los archivos. Al momento de explorar tu Mac por primera vez, encontrarás que existen carpetas principales, la de Aplicaciones, Librería, Sistema y Usuarios, además de un acceso directo a los manuales de usuario. Esta forma básica que nos presenta Mac OS X para organizar la información, es la primera clave, ya que podremos separar todo en cuanto a las aplicaciones instaladas, la carpeta con archivos de sistema, la carpeta con archivos de los usuarios, y finalmente la Librería, una carpeta que contiene archivos que sirven de apoyo a los distintos programas y funciones que operan para todo el sistema, es decir, para todos los usuarios.

Lo siguiente es determinar la cantidad de información que cada una de estas carpetas, o cualquier otra, contiene. Existen dos formas de hacer esto, la primera consiste en abrir una ventana del Finder, luego ir al menú de “Ver” y seleccionar “Opciones de visualización” (el atajo en el teclado es comando +  J), luego se abrirá una ventana con algunas opciones, en la parte baja, marca la opción de “calcular todos los tamaños” y listo. La computadora tomará unos segundos para calcular y te mostrará en la ventana del Finder, en el modo de listado, la cantidad de GB o MB que ocupan los archivos dentro de cada carpeta. Otro modo, es dar clic derecho sobre alguna carpeta y luego elegir la opción de “obtener información”,  o usar el atajo de teclado comando + i, lo que mostrará información sobre el contenido de la carpeta, incluido el espacio que ocupan los archivos contenidos dentro de ella.

Ahora ya sabemos un poco más sobre el cómo está distribuido el espacio en nuestro disco, con algunas excepciones: por ejemplo, si existen más de un solo usuario, solamente se mostrará el espacio ocupado por el usuario que está activo, manteniendo oculto los archivos de otros usuarios y no mostrando cuánto espacio ocupa su carpeta de usuario. Esto sin importar que estés usando un usuario que es administrador. La razón de esto, es la seguridad y la privacidad de los datos de cada usuario. Entonces, tendrías que entrar como cada uno de los usuarios (o pedir a dichos usuarios que lo hagan), para saber cuánto espacio están ocupando con sus archivos personales, y así sumar el total para la carpeta de Usuarios.

Es muy probable que después de sumar todo el espacio ocupado, no te den las cuentas, y que sigas teniendo varios GB perdidos. Esto es debido a que existen archivos de sistema que están ocultos para el usuario, y entre los principales están la memoria virtual y la imagen de reposo (“sleepimage”). La memoria virtual es utilizada cuando la memoria RAM no es suficiente, entonces, el sistema utiliza espacio en el disco duro como un modo de ubicar la información que ya no puede soportar la memoria física en RAM. Dependiendo del uso que le des a tu Mac y cuántos días pasen entre un reinicio y otro, los archivos de memoria virtual pueden llegar a sumar muchos GB, en mi caso, el record ha sido 8GB.

Por otro lado, está el asunto del sistema de reposo de la Mac, antes, al dormir o cerrar la tapa de tu Mac, el sistema operativo creaba una copia del estado actual en la memoria RAM, esto consumía bastante batería y hacía que tomara más tiempo el “despertar” tu Mac. Desde Snow Leopard, se genera una copia del estado actual del sistema de forma activa en un archivo que es de más o menos 4GB, dicho archivo va guardando los cambios de estado de forma progresiva. Al despertar tu Mac, se utiliza dicho archivo para mostrar el último estado guardado, también permite que los sistemas de guardado automático y recuperación de Lion funcionen.  Como puedes ver, tan solo estas dos funciones de sistema pueden ocupar entre 10 y 12 GB en tu disco sin que te enteres. Aunque parezca mucho, el poder tener dormida tu Mac por hasta un mes sin perder la información, o el poder seguir obteniendo un buen rendimiento a pesar de no haber invertido en más memoria RAM, hace que de algún modo valga la pena.

Con todo esto, seguramente te empiece a quedar más claro el porqué ya no tienes espacio en tu disco, sobre todo cuándo éste es fundamental, como en el caso de las unidades de estado sólido o la memoria de almacenamiento flash en las MacBook Air, que si bien son muy rápidas, tienen poca capacidad, o el aumentar la capacidad resulta muy costoso. También deberás tomar en cuenta que adicionalmente a tus archivos personales, como documentos y música, está todo el espacio que ocupan las aplicaciones, y no sólo las aplicaciones por si mismas, sino todos los archivos de apoyo y la información que se guarda. Un navegador web al descargarlo puede ser de tan sólo 100 MB, pero tras usarlo por un buen tiempo, puede acumular hasta tres veces eso debido a todos los archivos asociados a él. Por otro lado, aplicaciones como las suites de Adobe, utilizan mucho espacio debido a las fuentes y otros recursos gráficos compartidos. Otra fuente importante de archivos es Mail, ya que todos los archivos adjuntos de tu correo se guardan en una carpeta, así que si tienes muchas cuentas de correo y recibes muchos archivos, pronto estarás ocupando varios gigas al tener respaldado tus correos en la computadora.

Si se dan cuenta, todo lo anterior fue tan sólo para determinar qué es lo que está ocupando el disco, pero ahora, ¿cómo liberar espacio? Lo que mejor me ha funcionado para esto, es primero ubicar qué es lo que más ocupa espacio, dónde está, y quizás lo más difícil, entender qué es lo que se puede borrar y qué es lo que no, como algunos archivos de sistema que pueden dejar inservible el sistema operativo o alguna aplicación (sí, así de grave puede ser). La herramienta que yo utilizo y que quiero recomendarles, se llama “WhatSizeMac” [http://whatsizemac.com/]. Esta aplicación te permite visualizar cuáles carpetas son las que más espacio en disco ocupan, cuál es su contenido y dónde está. Tiene varias formas de mostrar la información, incluso con algunas gráficas muy llamativas, sin embargo, la primera lista que muestra es la más útil para liberar espacio.

Una vez indexado el disco, el programa nos mostrará en rojo las carpetas que más espacio ocupan, al dar clic sobre ellas, nos mostrará su contenido, también con el espacio desglosado, de ese modo, podemos identificar los archivos específicos que ocupan tanto espacio. Lo primero es buscar archivos personales que hayamos olvidado que teníamos y que ocupan espacio, tales como imágenes de disco, instaladores innecesarios y uno que otro video que quizás podamos borrar, bastará con dar clic derecho sobre el archivo para obtener la opción de mandarlo a la papelera. Y hablando de la papelera, recuerda que para liberar el espacio de forma definitiva, debes vaciar la papelera.

Una vez que hayas revisado tus archivos personales, es momento de ponerse creativos y arriesgarse un poco. Como regla general, evita las carpetas de sistema y de librería, empieza por quitar programas que ya no uses o que no usarás más. Si aún requieres liberar más espacio, hay un pequeño truco que me ha funcionado y es borrar algunos controladores para impresoras, encontrarás entre las carpetas que más espacio ocupan, algunos controladores para impresoras organizados en carpetas con el nombre de cada fabricante, es decir, cosas como HP, Lexmark, Canon, Ricoch, Xerox, etc. Mi consejo es que sólo borres las carpetas de los fabricantes que estás casi seguro que nunca necesitarás, es decir, difícilmente usarás una impresora Xerox o Ricoch en el ambiente hogareño, aunque si es una computadora de oficina, lo mejor es dejarlas. La gran ventaja de los controladores de impresora es que podrás bajarlos o instalarlos del CD de instalación que venga incluido con la impresora cuando la compres. El sistema tiene todos esos archivos para facilitarte el instalar algún dispositivo, pero la verdad es que si el espacio es fundamental para ti, puedes borrar esas carpetas. Si encuentras unos archivos llamados “swapfile”, no los borres, esos son los de la memoria virtual y se borrarán la próxima vez que reinicies tu equipo (esos están en la carpeta llamada “private”). Finalmente, quizás te sientas tentado a borrar archivos asociados a aplicaciones de Adobe, como algunas fuentes o soporte de idiomas, sin embargo, el hacer esto puede dejar inservible alguna aplicación (lo digo por experiencia, así tuve que reinstalar toda la suite de Adobe alguna vez que pensé que no era necesario tener archivos de soporte para idiomas como ruso, chino, etc.).

Si nada de esto les funciona y siguen con problemas de espacio en su disco, quizás sea momento de comprar un disco duro externo y respaldar los archivos grandes que usas poco, o utilizar las bondades de la computación en la nube para tener tus archivos guardados en otra parte, por ejemplo, puedes tener todas tus imágenes en Flickr o Picassa, o escuchar música en línea o desde el iPod. La verdad es que entiendo el asunto, nunca es espacio suficiente para guardar todo lo que queremos.

Y recuerda, la fórmula para liberar espacio es: cuantifica – identifica – ubica – analiza – borra.  Una buen consejo para la parte de analizar qué borrar y qué no, es la de: si no sabes qué es o para qué se usa, no lo borres. Esto último surge de una anécdota, ya que un amigo, macquero primerizo, decidió que él no necesitaba la carpeta de librería, ya que además de no leer mucho, no identificaba ni a los autores ni a los títulos, por lo que decidió borrar toda la carpeta de “Librería”, por supuesto al reiniciar, su sistema requirió de una restauración total.

Artículo extraído de Revista Macquero (octubre, 2011)

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